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La evaluación psicopedagógica es el proceso integral que tiene como objetivo principal identificar las necesidades individuales de cada niño o niña en el ámbito educativo y clínico.
Se trata de una evaluación multidisciplinar que combina elementos de la psicología y la pedagogía para comprender los procesos de aprendizaje, el desarrollo cognitivo, emocional y social, así como las posibles dificultades que puedan interferir en el rendimiento académico del niño o niña.

 

Permite identificar posibles trastornos del aprendizaje, dificultades en el desarrollo, necesidades educativas especiales, así como diseñar intervenciones y estrategias específicas para apoyar el proceso de aprendizaje y desarrollo del niño/a.

 

Fases y objetivos de la evaluación psicopedagógica

Según Roig, Amador, Abad, Forns y Kirchner (2012), las distintas fases y objetivos de la evaluación psicopedagógica son las siguientes:

 

1. Identificar la conducta central, problema o conflicto del sujeto a través de una entrevista con las familias.

2. Entrevista con el centro educativo: durante el proceso de evaluación, contactaremos con el centro escolar para que nos informen de cómo es el niño o niña en su entorno educativo, su comportamiento, interacciones sociales, habilidades académicas y cualquier otra área relevante para la evaluación.

3. Evaluación psicométrica: Seleccionamos las técnicas, instrumentos y procedimientos más adecuados para realizar el análisis diseñado, y proceder a su aplicación. Una de las fases más importantes del proceso de evaluación psicopedagógica tiene que ver con la recogida de la información. En este momento clave del diagnóstico es imprescindible seleccionar las técnicas e instrumentos más adecuados y válidos para cada uno de los factores o procesos que se están evaluando. No hay técnicas o métodos válidos para todos los casos; hay que seleccionar siempre el mejor instrumento y procedimiento para el problema concreto que se está evaluando.

  • Se administran pruebas psicométricas estandarizadas para evaluar el funcionamiento cognitivo, habilidades académicas, habilidades socioemocionales y otras áreas relevantes para la evaluación. Hay unas áreas fijas que siempre valoraremos: inteligencia, funciones ejecutivas (atención, memoria y velocidad de procesamiento), ansiedad, depresión y autoconcepto. El último bloque de pruebas variará en función de la hipótesis planteada, si por ejemplo sospechamos de dislexia, el último bloque serán las pruebas de lectoescritura, si sospechamos de TEA, este bloque serán las de TEA, etc.
 4. Recopilación de información adicional: se recopila información adicional a través de cuestionarios, registros escolares, informes médicos y otros documentos relevantes para complementar la evaluación.

 5. Elaboración del informe: con toda la información obtenida, elaboraremos el informe en el que constarán los resultados de las pruebas, un diagnóstico (si hay diagnóstico de algo) junto a unas       recomendaciones tanto para la familia como para el centro educativo si se requieren. Este informe será explicado en una última sesión a los padres y otra al centro escolar, con la orientadora del centro y el     tutor o la tutora del alumno.

  • Estudio descriptivo de la necesidad, problema o conflicto, en base a entrevistas, cuestionarios y datos de observación. Aplicar aquí clasificaciones diagnósticas generales.
  • Relacionar la necesidad o problema identificado y descrito con las variables que lo desencadenan, mantienen o modulan, tanto antecedentes como consecuentes, y expresar esas relaciones con el diseño de un modelo hipotético explicativo.
  • En base al estudio realizado (descriptivo, explicativo y predictivo), establecer el diagnóstico y las conclusiones finales respecto a los procesos y factores que promueven, modulan y mantienen el problema, necesidad o conflicto.

 

Aplicaciones de la evaluación psicopedagógica en el contexto escolar

Las necesidades específicas que se evalúan en el contexto escolar, por medio de las evaluaciones psicopedagógicas —para identificar y definir después las mejores soluciones—, son las necesidades específicas de apoyo educativo.

Se trata de un concepto amplio que incluye todas las necesidades de apoyo psicopedagógico que se dan en el ámbito escolar. En concreto, las siguientes:

 

  • Dificultades específicas de aprendizaje: dificultades significativas en la adquisición y uso de la escucha, habla, lectura, escritura, razonamiento o habilidades matemáticas.
  • Necesidades educativas especiales: derivadas de condiciones de discapacidad o trastornos de conducta.
  • Altas capacidades intelectuales.
  • Incorporación tardía al sistema educativo.
  • Condiciones personales (sociales y familiares) y de historia personal (vulnerabilidad).